ADOPCINE con José Ignacio Díaz Carvajal.Los niños de la estación Leningradsky

Este documental  polaco de 2004 es un extraordinario documento sobre la situación  en que se encontraron muchos niños rusos tras el desmantelamiento de la Unión Soviética.  Millones de ellos acabaron en las calles , abandonados a su suerte y rodeados de una multitud que les ignora y que es cómplice de su desamparo y caos vital.

El documental es muy duro. Nada recomendable para nuestros niños rusos…pues para algunos de ellos puede ser como revivir su experiencia de abandono y abuso. Pero muestra una realidad que pudo estar en la historia de muchos de nuestros niños…si en algún momento tuvieron que vivir la calle.

Se adjunta el enlace para poder verlo completo.

 

 

J.Ignacio Díaz Carvajal,  Gran colaborador y socio de AAPE dirige esta sección y  cada semana aprendemos mucho a través de las historias  con temática adoptiva que él nos sugiere.
Adopcine es el cine desde la mirada adoptiva. Películas, documentales y vídeos que tratan la temática de adopción y de acogimiento.

 

Los niños de la estación Leningradsky (Dzieci z Leningradzkiego) (The Children of Leningradsky) 2004

Directores: Hanna Polak, Andrzej Celinski
Polonia
2004
35 min
Documental

Sinopsis:
Este aclamado documental, dirigido por dos realizadores polacos, muestra la realidad de muchos niños rusos sin hogar, en particular de un grupo que vive en la Estación de tren de Leningradsky en Moscú. De la mano de los realizadores Hanna Pollak y Andrej Celinski, nos adentramos en sus vidas, rutinas y sus sueños rotos. Niños que para sobrevivir tienen que mendigar, robar y prostituirse. Aproximadamente hay 30.000 niños sin hogar en Moscú que duermen en escaleras, cubos de basura, estaciones del metro, entre las tuberías del suministro de agua caliente, en túneles subterráneos o en las alcantarillas. Que tienen que buscarse la vida como pueden y sobrevivir al duro invierno. Muchos de ellos huelen el pegamento para contener el hambre y escaparse del violento mundo que les rodea. Con todo, consideran que la vida en las calles es una alternativa mejor a la que ya han experimentado, incluso en sus hogares. Cada año 100.000 menores abandonan sus hogares para vivir en las calles de Moscú. El documental nos muestra la abrumadora crisis a la que se enfrenta Rusia, concretamente Moscú, por medio de los relatos de estos niños que viven en condiciones deplorables, y que a su vez en muchas ocasiones se enfrentan a la brutalidad policial y a la muerte, que de forma directa o indirecta se cruza en sus vidas… Nominado al Oscar a Mejor Documental en 2004. (FILMAFFINITY)

Valoración cinéfila 8/10
Valoracíon abandono/adopcion 10

Estremecedor documental, que muestra con una crudeza tremenda, la realidad de unos niños que viven su abandono en la calle y en una estación de metro de Moscú. Al principio se nos habla de los millones de niños abandonados o solos que viven en las calles de toda Rusia. En este momento, en el que se rueda el documental (2004) probablemente estaba recrudecido, por la situación pésima de lo social en Rusia, tras la caida del comunismo y el desmantelamiento de las condiciones anteriores, que beneficiaron a unos pocos de la oligarquía, dejando al país destruido. Aumentando, por ejemplo, el alcoholismo, con políticas de bajada del precio del vodka (algo que llevó a una gran disminución de la esperanza de vida de los rusos).
Vemos niños hablando de lo que añoran a sus madres, pero que prefieren vivir en la calle , expuestos a cosas terribles, antes que seguir soportando a los padres alcohólicos o violentos y a los orfanatos deshumanizados)
Me recordó, al otro documental equivalente, sobre China: “Las habitaciones de la muerte“de 1995, pero que en ese caso se realizó con cámara oculta en los orfanatos chinos, y en este son los propios niños protagonistas que se exhiben a las cámaras sin que haya adulto que les proteja.
Por un lado nos hace pensar en la degradación de todo un país, que puede permitir esta situación sin hacer nada por evitarlo. Y nos hace sentirnos impotentes ante su dolor y sufrimiento.
Creo que es un testimonio importantísimo, pero totalmente acrítico. Pues no se pone en cuestión ni a la sociedad rusa, ni a sus políticas, ni a nadie. Es como si reflejaran un fenómeno antropológico, inevitable.

Merece mucho verse. Aunque es muy dolorosa.
La adjunto completa:


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