{"id":11487,"date":"2019-12-02T09:00:45","date_gmt":"2019-12-02T08:00:45","guid":{"rendered":"http:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/?p=11487"},"modified":"2019-12-02T09:01:45","modified_gmt":"2019-12-02T08:01:45","slug":"el-proceso-de-busqueda-como-fuente-de-inseguridad-afectiva-ana-berastegui-y-ana-rosser","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/el-proceso-de-busqueda-como-fuente-de-inseguridad-afectiva-ana-berastegui-y-ana-rosser\/","title":{"rendered":"El proceso de b\u00fasqueda como fuente de inseguridad afectiva. Ana Ber\u00e1stegui y Ana Rosser."},"content":{"rendered":"<h1>La emergencia de las preguntas<\/h1>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-11494 \" src=\"http:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urge-preg-1-1024x682.jpg\" alt=\"\" width=\"648\" height=\"432\" srcset=\"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urge-preg-1-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urge-preg-1-450x300.jpg 450w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urge-preg-1-150x100.jpg 150w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urge-preg-1-768x512.jpg 768w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urge-preg-1.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 648px) 100vw, 648px\" \/>Los adolescentes adoptados son, ante todo, adolescentes. Por lo tanto, no se libran de sufrir esa revoluci\u00f3n f\u00edsica y cognitiva que sufren todos sus cong\u00e9neres y que los llena de perplejidad y desconcierto, que les hace vivir en una especie de monta\u00f1a rusa con vertiginosas subidas y trepidantes bajadas. Podemos entender, as\u00ed, la adolescencia de un menor adoptado como un per\u00edodo dif\u00edcil, en el que los conflictos, naturales de esta edad se incrementan por la situaci\u00f3n de adopci\u00f3n, pero tambi\u00e9n es un momento rico y lleno de oportunidades, en el que se reedita con intensidad la posibilidad de cambiar el curso de la propia historia.<\/p>\n<p>En esta etapa, el adolescente tomar\u00e1 m\u00e1s conciencia de su condici\u00f3n de adoptado y es en este momento cuando el adolescente que inicia un proceso de b\u00fasqueda interna se plantear\u00e1 algunas cuestiones que lo ayudar\u00e1n a reconstruir esta historia: \u00bfsoy yo como los dem\u00e1s? \u00bfSoy alguien desechable? \u00bfA qui\u00e9n pertenezco? \u00bfSoy el mismo que fui? \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda estar siendo? \u00bfQu\u00e9 me cabe esperar? El proceso de b\u00fasqueda de respuestas genera en algunos momentos sentimientos de rabia y de tristeza, inseguridad y miedo, desvalorizaci\u00f3n. Por lo general no es un proceso indoloro, ya que cuestiona la imagen de uno mismo recibida durante la infancia y en algunos momentos, hace que se cuestione la veracidad o la estabilidad de la actual relaci\u00f3n con la familia adoptiva, lo que supone una p\u00e9rdida muy importante de seguridad.<\/p>\n<p>Por otra parte, la exploraci\u00f3n de los sentimientos o de los datos sobre la \u00abotra familia\u00bb coloca en ocasiones al adoptado frente a un conflicto de lealtades m\u00e1s o menos confirmado por el entorno adoptivo, que puede vivir con miedo esta b\u00fasqueda. Todas estas fuentes de inquietud e inseguridad har\u00e1n que el adolescente, en muchas ocasiones, se muestre aislado y deprimido o, por el contrario, agresivo y alterado, y ponga en marcha sus mecanismos habituales de b\u00fasqueda de seguridad afectiva, m\u00e1s o menos adaptativos. En situaciones de estr\u00e9s, de cambio o de duelo, el adoptado reaviva especialmente estos sentimientos.<\/p>\n<h2><span style=\"color: #f2074e;\"><strong>\u00bfSoy yo como los dem\u00e1s?<\/strong><\/span><\/h2>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-11500 \" src=\"http:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urge-pre-04-1024x682.jpg\" alt=\"\" width=\"651\" height=\"434\" srcset=\"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urge-pre-04-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urge-pre-04-450x300.jpg 450w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urge-pre-04-150x100.jpg 150w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urge-pre-04-768x512.jpg 768w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urge-pre-04.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 651px) 100vw, 651px\" \/>Los ni\u00f1os adoptados son diferentes, en muchos sentidos, de los que hubieran sido o son hijos biol\u00f3gicos de los padres adoptivos y es probable que, de una manera u otra, la adopci\u00f3n sea visible hacia el exterior. Pero sobre todo, en este momento, la adopci\u00f3n es visible en el espejo. El adolescente tendr\u00e1 que enfrentarse cotidianamente al espejo, que le devuelve una imagen de s\u00ed mismo como alguien diferente de los que le rodean en general, de aquellos a los que quiere y en ocasiones, incluso de quien \u00e9l siente que es. En consecuencia, los adolescentes pueden encontrar menos puntos de referencia para comprender qui\u00e9nes son, o en qui\u00e9n mirarse para forjar su identidad.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el adolescente tendr\u00e1 que enfrentarse en muchas ocasiones a comentarios desafortunados, tratamientos especiales, discriminaci\u00f3n a comentarios desafortunados, tratamientos especiales, discriminaci\u00f3n de diversos tipos e incluso, en ocasiones, al racismo de algunos.<\/p>\n<p>La literatura ya cl\u00e1sica sobre adopci\u00f3n ha descrito dos posiciones o actitudes opuestas frente a esta realidad, que pueden dificultar la adaptaci\u00f3n del ni\u00f1o e interferir en su desarrollo, encontrando en el equilibrio entre ambas la actitud que m\u00e1s favorece el bienestar y el desarrollo (Brodzinsky, 1987).<\/p>\n<p>La primera actitud ser\u00eda la de rechazo de las diferencias. Desde esta postura se niega la adopci\u00f3n y se act\u00faa como s\u00ed esta y las diferencias que implica no existieran. Por debajo de esta actitud est\u00e1 el miedo a la diferencia y la sensaci\u00f3n de que ser diferente implica ser inferior dem\u00e1s o, en alg\u00fan sentido, \u00abdefectuoso\u00bb, lo que impide el desarrollo de una imagen sana y realista de uno mismo. Es frecuente que los adolescentes pasen por momentos en los que esta actitud se manifieste con cierta intensidad: las energ\u00edas est\u00e1n puestas en el desarrollo de un sentimiento de pertenencia y se rechaza todo aquello que les hace sentir o parecer diferentes. Sin embargo, esto suele y debe ser una etapa pasajera, que se combina con momentos de curiosidad por aquello que los hace diferentes (Wrobel y Dillon, 2009).<\/p>\n<p>La actitud opuesta ser\u00eda la de insistencia en las diferencias: insistir en aquello que lo diferencia del resto, que le hace poner en cuesti\u00f3n su pertenencia a la familia y al entorno social de adopci\u00f3n. La insistencia la diferencia coloca al adolescente en un lugar fuera o lejos de la familia. Esta insistencia las diferencias se puede vivir de un modo pasivo, no llevando con naturalidad el hecho de que tus padres te quieran, sintiendo que vives de prestado: un exceso en las muestras de agradecimiento por vivir en una familia puede estar marcando la presencia de esta actitud. La insistencia las diferencias tambi\u00e9n se puede vivir a trav\u00e9s de la identificaci\u00f3n exclusiva con adultos del mismo entorno de origen, del mismo pa\u00eds de origen o de la misma raza, en ocasiones encontrando un grupo social de referencia o pertenencia entre aquellos a los que, desde esta actitud, uno siente como iguales. Tambi\u00e9n podemos entender que es normal que la exploraci\u00f3n pasar al adolescente por esta actitud.<\/p>\n<p>En dif\u00edcil equilibrio entre una postura y otra estar\u00eda la aceptaci\u00f3n de las diferencias, que nace de entender cognitiva, pero tambi\u00e9n emocionalmente, que tener algo diferente no es ser un inferior ni superior a los dem\u00e1s. Que la diferencia es algo que forma parte de la propia vida y que tiene aspectos positivos y negativos, pero que, en cualquier caso, no define ni resume toda la vida y que es mucho m\u00e1s lo que le asemeja al resto de la familia o incluso a sus pares no adoptados que lo que le separa de ellos.<\/p>\n<h2><span style=\"color: #f2074e;\"><strong>\u00bfSoy alguien desechable?<\/strong><\/span><\/h2>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-large wp-image-11502\" src=\"http:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urg-pre05-1024x683.jpg\" alt=\"\" width=\"785\" height=\"524\" srcset=\"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urg-pre05-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urg-pre05-450x300.jpg 450w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urg-pre05-150x100.jpg 150w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urg-pre05-768x512.jpg 768w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urg-pre05.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 785px) 100vw, 785px\" \/>Como hemos visto, la adopci\u00f3n es para los menores un nuevo contexto de crianza marcado por la separaci\u00f3n y la p\u00e9rdida de figuras de referencia, pero tambi\u00e9n por el establecimiento de nuevas figuras de vinculaci\u00f3n. A veces las adopciones se desarrollan bajo el paradigma de \u201cvolver a empezar\u201d, con la idea de que la adopci\u00f3n hace \u201cborr\u00f3n y cuenta nueva\u201d en la vida del ni\u00f1o y que, en el momento de llegar a la familia, desaparece, como ocurre legalmente, todo lo que el ni\u00f1o era antes de conocer a la familia\u2026 De alguna manera se entiende que, al desaparecer las condiciones de riesgo, desaparecen tambi\u00e9n sus consecuencias, y esto no es as\u00ed. La adopci\u00f3n nace en una historia de separaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con la conciencia de esta realidad surge en muchos ni\u00f1os el deseo de conocer las circunstancias de su nacimiento, de esa separaci\u00f3n y de su adopci\u00f3n. En este punto, en la adolescencia, suelen establecer y hacerse expresables las fantas\u00edas sobre el origen forjadas en la infancia: la historia deseada y la historia temida. Con todas las variaciones espaciales y temporales posibles, estas historias suelen resumirse en \u201cSiempre te he querido\u201d o \u201cNo me import\u00f3 dejarte atr\u00e1s\u201d. Explorar estas cuestiones suele ser duro y dif\u00edcil de comunicar en la familia, ya que puede despertar los sentimientos muy complejos: la culpa por el abandono y el temor a ser abandonado de nuevo.<\/p>\n<p>La estrategia del adolescente para obtener una respuesta a esta pregunta puede ser doble: por un lado, puede optar por \u201cganarse\u201d el sitio en la familia. Como la permanencia en la familia podr\u00eda estar en peligro, el adolescente se porta muy bien, se hace invisible, cumple las expectativas de los dem\u00e1s o se convierte en un ayudante imprescindible. As\u00ed, evita a los dem\u00e1s ponerse en situaci\u00f3n de tener que volver a prescindir de \u00e9l. Pero tambi\u00e9n puede optar por la estrategia opuesta: poner al l\u00edmite los v\u00ednculos, extremar la negatividad de la conducta, hacerse \u201cindeseable\u201d, para probar hasta qu\u00e9 punto son s\u00f3lidos o incondicionales los v\u00ednculos que se le ofrecen.<\/p>\n<p>Poco a poco, y si la relaci\u00f3n con la familia es abierta, segura y positiva ( como lo es en la mayor\u00eda de los casos), el adolescente asimila o conf\u00eda en la respuesta negativa a aquella pregunta: acepta que \u00e9l no fue la causa de la separaci\u00f3n original, que en nada de lo que haga o de c\u00f3mo sea har\u00e1 que vuelva a ocurrir, que el afecto que se le ofrece es incondicional y gratuito, y comienza a recuperar la seguridad en los actuales v\u00ednculos familiares.<\/p>\n<h2><span style=\"color: #f2074e;\"><strong>\u00a0\u00bfA qui\u00e9n pertenezco? <\/strong><\/span><\/h2>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-11497 \" src=\"http:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urge-pre2-1024x682.jpg\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"433\" srcset=\"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urge-pre2-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urge-pre2-450x300.jpg 450w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urge-pre2-150x100.jpg 150w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urge-pre2-768x512.jpg 768w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urge-pre2.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><\/p>\n<p>Una costumbre muy popular en Espa\u00f1a, Especialmente en las poblaciones peque\u00f1as, es preguntar a los ni\u00f1os y j\u00f3venes: \u00ab \u00bfY t\u00fa de qui\u00e9n eres?\u00bb para poder determinar su identidad. La identidad del adoptado se va a construir en funci\u00f3n de un doble legado, el de la familia biol\u00f3gica y el del entorno adoptivo. Y es importante que el adolescente tenga la suficiente informaci\u00f3n y que pueda aprender a valorar en lo positivo ambos mundos para poder mirarse a s\u00ed mismo como una sola persona, en la que ambas historias se entretejen en una \u00fanica historia coherente y con sentido.<\/p>\n<p>Con respecto al doble legado, el adolescente se pregunta cu\u00e1les de sus caracter\u00edsticas, de sus gustos, de sus habilidades, son \u00abheredadas\u00bb de su familia original. De igual modo, es frecuente que exploren y rastreen en busca de \u00abherencias malditas\u00bb de origen \u00e9tnico o familiar, especialmente cuando tienen recuerdos negativos o han reconstruido una imagen desvalorizada del entorno de origen. \u00ab\u00bfCaer\u00e9 yo en las drogas? \u00bfSer\u00e9 mala madre? \u00bfSer\u00e9 tan t\u00edmida porque soy china?\u00bb. En este momento buscar\u00e1 sus or\u00edgenes con m\u00e1s o menos intensidad, pero en ocasiones envuelto en un conflicto de lealtades: \u00ab\u00bfSe sentir\u00e1n heridos porque yo quiera saber m\u00e1s de la otra familia? Si los encuentro, \/.seguir\u00e9 siendo parte de esta familia?&#8230;\u00bb.<\/p>\n<h2><strong style=\"color: #f2074e;\">\u00bfSoy el mismo que fui? \u00bfEstoy siendo de verdad?<\/strong><\/h2>\n<p>Para las personas que se han criado en sus familias biol\u00f3gicas es muy dif\u00edcil comprender la especial complejidad que tiene para los adoptados desarrollar un sentimiento de identidad firme, adecuado y completo. Para muchos de ellos se trata de construir un puzzle al que le faltan algunas piezas, que no parecen relevantes para quien las tiene. \u00ab \u00bfD\u00f3nde nac\u00ed?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 d\u00eda? \u00bfPor qu\u00e9 me pusieron este nombre? \u00bfA qui\u00e9n me parezco f\u00edsicamente? \u00bfDe qui\u00e9n son mis ojos? \u00bfY mi sonrisa? \u00bfQu\u00e9 fue la primera cosa que hice nada m\u00e1s nacer? \u00bb. Preguntas que parecen irrelevantes, porque para la mayor\u00eda de nosotros son f\u00e1ciles de contestar. Por otro lado, est\u00e1 la historia de la adopci\u00f3n: \u00ab \u00bfPor qu\u00e9 me buscaron \u00bfQu\u00e9 sintieron al encontrarme? \u00bfPor qu\u00e9 a m\u00ed? \u00bfC\u00f3mo era yo la primera vez que me vieron? \u00bb Realidades que son tambi\u00e9n dif\u00edciles de comunicar para algunas familias, porque son momentos envueltos en dolor o en emoci\u00f3n. El adolescente necesitar\u00e1 saber qu\u00e9 pas\u00f3, conocer y entender las circunstancias de su adopci\u00f3n, desarrollar una historia con cierta continuidad, en la que las rupturas de la historia tengan sentido.<\/p>\n<h2><span style=\"color: #f2074e;\"><strong>\u00bfQui\u00e9n podr\u00eda estar siendo? <\/strong><\/span><\/h2>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-11504\" src=\"http:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urg-pre0006-1024x594.jpg\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"377\" srcset=\"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urg-pre0006-1024x594.jpg 1024w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urg-pre0006-450x261.jpg 450w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urg-pre0006-150x87.jpg 150w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urg-pre0006-768x446.jpg 768w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/urg-pre0006.jpg 1535w\" sizes=\"(max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/>Con la maduraci\u00f3n cognitiva que trae la adolescencia y la emergencia del pensamiento hipot\u00e9tico-deductivo, adolescente empieza a explorar otra serie de historias posibles para dar sentido a la suya propia. Por un lado, la historia sin adopci\u00f3n: \u00ab \u00bfQu\u00e9 hubiera sido de m\u00ed si me hubiera criado en mi familia original? \u00bfQui\u00e9n ser\u00eda ahora? \u00bfQu\u00e9 de m\u00ed permanecer\u00eda y qu\u00e9 cambiar\u00eda?\u00bb. En ocasiones, los adolescentes adoptados buscan contestar a las preguntas acerca de c\u00f3mo hubiera sido su vida en la familia de origen intentando entrar en contacto, no tanto con los progenitores sino\u00a0 con los hermanos biol\u00f3gicos que quedaron en el entorno original. Pero, por otro lado, los adolescentes tambi\u00e9n exploran otras posibilidades: \u00ab\u00bfQu\u00e9 hubiera sido de m\u00ed si me hubiera adoptado otra familia? \u00bfSi me hubieran adoptado en otro pa\u00eds? \u00bfSi me hubiera quedado en la instituci\u00f3n?\u00bb<\/p>\n<h2><span style=\"color: #f2074e;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 me cabe esperar? <\/strong><\/span><\/h2>\n<p>Finalmente, a trav\u00e9s de la exploraci\u00f3n de todas estas cuestiones, el adolescente construye una imagen de s\u00ed mismo proyectado en el futuro. Esta imagen puede ser una imagen pasiva, que suponga una p\u00e9rdida de locus de control y de dinamismo, a la espera de lo que la vida le depare; a la espera, generalmente, de una nueva p\u00e9rdida. O puede ser una historia de resiliencia, que dibuje al adoptado como agente y protagonista de una vida que se proyecta m\u00e1s all\u00e1 del pasado y es capaz de mirar hacia delante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Del libro: <\/strong><a href=\"http:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/abookcion-adopcion-en-la-adolescencia-y-juventud-felix-loizaga\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>ADOPCION EN LA ADOLESCENCIA Y JUVENTUD. F\u00e9lix Loizaga Latorre (coord.)<\/strong><\/a><b>Ediciones Mensajero. Grupo de comunicaci\u00f3n Loyola.<\/b><\/p>\n<div class='divider' > <\/div>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-11490 size-full\" src=\"http:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/bio-ANA-bER\u00c1STEGUI.png\" alt=\"\" width=\"1275\" height=\"497\" srcset=\"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/bio-ANA-bER\u00c1STEGUI.png 1275w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/bio-ANA-bER\u00c1STEGUI-450x175.png 450w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/bio-ANA-bER\u00c1STEGUI-1024x399.png 1024w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/bio-ANA-bER\u00c1STEGUI-150x58.png 150w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/bio-ANA-bER\u00c1STEGUI-768x299.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1275px) 100vw, 1275px\" \/><br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-11491 size-full\" src=\"http:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/bio-ANA-rOSSER.png\" alt=\"\" width=\"1275\" height=\"497\" srcset=\"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/bio-ANA-rOSSER.png 1275w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/bio-ANA-rOSSER-450x175.png 450w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/bio-ANA-rOSSER-1024x399.png 1024w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/bio-ANA-rOSSER-150x58.png 150w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/bio-ANA-rOSSER-768x299.png 768w\" sizes=\"(max-width: 1275px) 100vw, 1275px\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-9353\" src=\"http:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/felix-loizaga-Latorre-biografia.png\" alt=\"\" width=\"1252\" height=\"432\" srcset=\"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/felix-loizaga-Latorre-biografia.png 1382w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/felix-loizaga-Latorre-biografia-150x52.png 150w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/felix-loizaga-Latorre-biografia-450x155.png 450w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/felix-loizaga-Latorre-biografia-768x265.png 768w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/felix-loizaga-Latorre-biografia-1024x353.png 1024w\" sizes=\"(max-width: 1252px) 100vw, 1252px\" \/><\/p>\n<div class='divider' > <\/div>\n<p><iframe style=\"width: 120px; height: 240px;\" src=\"https:\/\/rcm-eu.amazon-adsystem.com\/e\/cm?ref=qf_sp_asin_til&amp;t=adopcionpu095-21&amp;m=amazon&amp;o=30&amp;p=8&amp;l=as1&amp;IS1=1&amp;asins=8427141327&amp;linkId=aa89515665f56d90158fb55843f74539&amp;bc1=FFFFFF&amp;lt1=_top&amp;fc1=333333&amp;lc1=0066C0&amp;bg1=FFFFFF&amp;f=ifr\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><br \/>\n<\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfSoy yo como los dem\u00e1s? \u00bfA qui\u00e9n me parezco f\u00edsicamente?\u00bfA qui\u00e9n pertenezco? \u00bfQu\u00e9 hubiera sido de m\u00ed si me hubiera adoptado otra familia?\u00bfQu\u00e9 hubiera sido de m\u00ed si me hubiera criado en mi familia original? \u00bfQui\u00e9n ser\u00eda ahora? \u00bfQu\u00e9 me cabe esperar? Son cuestiones a las que el adolescente tendr\u00e1 que enfrentarse y que lo ayudar\u00e1n a reconstruir su historia pero el proceso de b\u00fasqueda de respuestas no es un proceso indoloro.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":11522,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[145,113,75,147,269,9,24,17,4,1,12],"tags":[56,49,230,39,214],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11487"}],"collection":[{"href":"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11487"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11487\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11521,"href":"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11487\/revisions\/11521"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11522"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11487"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11487"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11487"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}