{"id":14065,"date":"2021-06-07T09:20:06","date_gmt":"2021-06-07T07:20:06","guid":{"rendered":"http:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/?p=14065"},"modified":"2021-06-07T09:56:39","modified_gmt":"2021-06-07T07:56:39","slug":"prologo-al-libro-psicologia-del-bebe-adoptado-de-montse-lapastora-por-sandra-baita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/prologo-al-libro-psicologia-del-bebe-adoptado-de-montse-lapastora-por-sandra-baita\/","title":{"rendered":"Pr\u00f3logo al libro Psicolog\u00eda del beb\u00e9 adoptado de Montse Lapastora. Por Sandra Baita"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-14080 \" src=\"http:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/ozito001-1024x685.jpg\" alt=\"\" width=\"699\" height=\"467\" srcset=\"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/ozito001-1024x685.jpg 1024w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/ozito001-450x301.jpg 450w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/ozito001-150x100.jpg 150w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/ozito001-768x513.jpg 768w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/ozito001-1536x1027.jpg 1536w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/ozito001-2048x1369.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 699px) 100vw, 699px\" \/><\/p>\n<p>Si ponemos tantas expectativas en los hijos que nacen de nuestro propio linaje, \u00bfCu\u00e1ntas m\u00e1s ponemos en los hijos que no nacen de nuestra propia gen\u00e9tica, sino de la de alguien a quien no conocemos y probablemente no conoceremos jam\u00e1s?<\/p>\n<p>La fotograf\u00eda de los beb\u00e9s que todos nos hacemos en nuestro imaginario retrata a un peque\u00f1o ser angelical, regordete y bonach\u00f3n, que sonr\u00ede o duerme, lozano y vital, y que llama naturalmente nuestra simpat\u00eda por \u00e9l.<\/p>\n<p>Pero los beb\u00e9s no llegan al mundo as\u00ed por gracia misma del destino. Muchos procesos mentales, gen\u00e9ticos, fisiol\u00f3gicos, sociales y culturales de los padres que los engendran son los que intervienen en el asunto. Y una gran parte de toda esa informaci\u00f3n de origen se pierde -probablemente para siempre- en la historia de un beb\u00e9 adoptado.<\/p>\n<p>La idea de que adoptar un beb\u00e9 permitir\u00e1 criarlo lo m\u00e1s parecido posible a un \u201chijo propio\u201d suele estar presente en muchas parejas adoptantes. Para \u00e9stas adoptar un ni\u00f1o crecido, es adoptar un ni\u00f1o con una historia detr\u00e1s, una que muchas veces arrastra dolor y la fantas\u00eda de un da\u00f1o mayor al que se conoce, o incluso de un da\u00f1o que se har\u00e1 evidente en un catastr\u00f3fico futuro no muy lejano.<\/p>\n<p>Cuando adoptan un beb\u00e9 y \u00e9ste crece y aparecen problemas, es probable que los padres adoptivos los atribuyan a los factores gen\u00e9ticos y hereditarios provenientes de su origen, factores que tal vez ellos desconozcan.<\/p>\n<p>Lo cierto es que los beb\u00e9s adoptados tambi\u00e9n tienen una historia. Una que no pueden recordar expl\u00edcitamente y narrar como quien relata las p\u00e1ginas de un cuento, pero es una historia que, como bien nos dice la autora de este magn\u00edfico libro desde sus primeras p\u00e1ginas, su cerebro s\u00ed recordar\u00e1.<\/p>\n<p>Y esa historia incluir\u00e1 no solamente la informaci\u00f3n sobre su origen que se pueda conocer y recabar, sino adem\u00e1s el complejo entramado tejido entre todo lo que los padres adoptivos vivieron previo a la adopci\u00f3n de este beb\u00e9, m\u00e1s sus propias historias como hijos, sus heridas no sanadas, las viejas de su infancia, y las actuales de su edad adulta, entre ellas especialmente las que deja el saber que no se puede ser padres o madres \u201cnaturalmente\u201d, esas que, como la autora destaca, comportan un impacto emocional desestabilizador que se manifiesta a trav\u00e9s de diversos estados afectivos.<\/p>\n<p>Aceptado el hecho de que el beb\u00e9 no se parece fison\u00f3micamente a ninguno de los padres (lo cual parad\u00f3jicamente es lo primero a lo que presta atenci\u00f3n el mundo exterior no familiar, ajeno a todos los padecimientos, sufrimientos, expectativas y ansiedades que la llegada de ese ni\u00f1o trajo en la pareja) comienzan a aparecer algunas preguntas: \u00bfpor qu\u00e9 es tan irritable? O \u00bfpor qu\u00e9 es tan poco sociable? \u00bfPor qu\u00e9 su desarrollo no es igual al de otros beb\u00e9s? \u00bfPor qu\u00e9 parece que nada es suficiente? Estas preguntas empiezan a hallar respuestas te\u00f1idas de temores alimentados por las conjeturas sobre el origen de este beb\u00e9 tanto como por los propios fantasmas: lo que uno de los padres hace mal, lo que el otro no hace, lo que alguno de los dos hace por dem\u00e1s, la fantas\u00eda de que tal vez la infertilidad era una se\u00f1al de que no estaban capacitados para ser padres, o las diferencias que originariamente hubo en la pareja respecto de seguir avanzando en la b\u00fasqueda de un hijo propio, o abandonarla y reemplazarla por la b\u00fasqueda de un hijo ajeno.<\/p>\n<p>Convertirse en padres adoptivos implica quedar sujetos a una serie de evaluaciones que los padres biol\u00f3gicos no deben enfrentar cuando deciden tener un hijo. Los primeros deben dar cuenta de una idoneidad de la cual los segundos quedan exentos. Entonces, \u00bfser\u00e1 culpa nuestra, piensan los padres, que este beb\u00e9 no est\u00e9 creciendo como debiera? \u00bfSer\u00e1 tal vez que nuestra idoneidad no era tal? El ruido mental de todas estas preguntas angustiosas se mueve imperceptible pero certero en la relaci\u00f3n de los padres con su beb\u00e9.<\/p>\n<p>La autora de este maravilloso libro se sumerge de manera clara y amable a la vez, en las m\u00faltiples aristas de estas historias cruzadas: los duelos, el impacto de las situaciones no resueltas, las diferencias entre ser padres biol\u00f3gicos y ser padres adoptivos, a la vez que va aportando una mirada al \u201clado B\u201d de las adopciones. As\u00ed, nos ilustra acerca de las consecuencias que imponen al neurodesarrollo la exposici\u00f3n al estr\u00e9s y la negligencia mientras el beb\u00e9 habita el \u00fatero materno, poniendo en evidencia que el supuesto poder protector que se le suele adjudicar al mismo no es tal, y que ya antes de nacer el ser humano puede estar expuesto irremediablemente a los efectos de factores tales como la negligencia, el maltrato y otra\u00a0s formas de abusos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-14084\" src=\"http:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/libro-Montse-sin-letras-DEFINITIVAA-corte01-817x768.jpg\" alt=\"\" width=\"694\" height=\"653\" srcset=\"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/libro-Montse-sin-letras-DEFINITIVAA-corte01-817x768.jpg 817w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/libro-Montse-sin-letras-DEFINITIVAA-corte01-450x423.jpg 450w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/libro-Montse-sin-letras-DEFINITIVAA-corte01-150x141.jpg 150w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/libro-Montse-sin-letras-DEFINITIVAA-corte01-768x722.jpg 768w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/libro-Montse-sin-letras-DEFINITIVAA-corte01-1536x1444.jpg 1536w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/libro-Montse-sin-letras-DEFINITIVAA-corte01-52x50.jpg 52w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/libro-Montse-sin-letras-DEFINITIVAA-corte01.jpg 1600w\" sizes=\"(max-width: 694px) 100vw, 694px\" \/><\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n pormenorizada y detallada de los efectos a largo plazo que tiene en el desarrollo infantil el consumo de distintas sustancias durante el embarazo materno, permiten trazar una l\u00ednea imaginaria entre la historia previa a la adopci\u00f3n y algunas de las manifestaciones conductuales, afectivas y cognitivas que m\u00e1s adelante llevar\u00e1n a este ni\u00f1o -ya adoptado, ya crecido- a la consulta psicoterap\u00e9utica.<\/p>\n<p>La autora aporta adem\u00e1s una detallada gu\u00eda para ayudar a los padres adoptivos a recibir al beb\u00e9 desde el primer momento, record\u00e1ndonos que, adem\u00e1s de las cualidades propias de la fragilidad del ser humano reci\u00e9n nacido, las circunstancias que pudieron haber rodeado la concepci\u00f3n y nacimiento de ese beb\u00e9 en particular, pueden incrementar en \u00e9l el miedo o la reactividad, haciendo necesario tambi\u00e9n aumentar la paciencia y los recursos a utilizar para acompa\u00f1ar su crecimiento y su adaptaci\u00f3n desde el primer d\u00eda.<\/p>\n<p>De suma importancia es el cap\u00edtulo que Lapastora dedica a explicar la psicolog\u00eda del beb\u00e9 adoptado, introduci\u00e9ndonos en la diferencia entre las memorias impl\u00edcitas y las memorias expl\u00edcitas. Los adultos tendemos a explicar los fen\u00f3menos desde nuestra mirada auto centrada; desde ah\u00ed solo lo que podemos recordar y narrar es importante y puede ser valorado, como si lo que se guarda en nuestro cuerpo antes de que tengamos la madurez necesaria para tener recuerdos expl\u00edcitos, fuera secundario o incluso pudiera evaporarse por el simple paso del tiempo. Es en esa matriz de memoria precisamente donde se guarda la informaci\u00f3n m\u00e1s contundente para el desarrollo humano: c\u00f3mo se gestaron las relaciones con nuestras figuras de apego. Ese es el reservorio del esqueleto emocional del ser humano, y lo ser\u00e1 en el beb\u00e9 adoptado, como lo es tambi\u00e9n en los padres que lo adoptan. Ambas memorias, esas que no se pueden narrar pero que habitan el espacio interpersonal, entrar\u00e1n en interacci\u00f3n desde el primer momento y dar\u00e1n paso a la posibilidad de que ese beb\u00e9, con sus nuevas figuras de cuidado, pueda desarrollar el esqueleto emocional necesario para poder reparar incluso la herida del abandono original. Pero, cuidado: tener la materia prima para lograrlo no garantiza que ese proceso se d\u00e9 por s\u00ed solo. De all\u00ed entonces la importancia de entender qu\u00e9 se juega en la historia de cada uno de los protagonistas de esta nueva aventura de vida: el beb\u00e9 y cada uno de sus progenitores.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo sobre la construcci\u00f3n de la familia adoptiva el lector encontrar\u00e1 mucha informaci\u00f3n de utilidad para poder aportar no solo a las familias que adoptan beb\u00e9s, sino tambi\u00e9n a las que adoptan ni\u00f1os m\u00e1s grandes, y \u00bfpor qu\u00e9 no? tambi\u00e9n a las familias que tienen hijos propios, ya que fomentar la vinculaci\u00f3n de un beb\u00e9 reci\u00e9n nacido con sus padres tampoco es algo que necesariamente se d\u00e9 de modo autom\u00e1tico en las familias biol\u00f3gicas. El repaso pormenorizado de los factores que facilitan o dificultan la vinculaci\u00f3n de los padres adoptantes con su beb\u00e9 adoptado y las variables propias del beb\u00e9 que pueden interferir en esa vinculaci\u00f3n son un regalo que la autora nos hace para recordar que ese proceso, por m\u00e1s deseado que haya sido para los padres, por m\u00e1s necesario que sea para el beb\u00e9, no est\u00e1 exento de complejidades.<\/p>\n<p>Luego la autora nos ilustra acerca de diversos modelos terap\u00e9uticos que pueden ser de gran ayuda para el trabajo con esta poblaci\u00f3n, y nos recuerda as\u00ed a los psicoterapeutas que las primeras ense\u00f1anzas de nuestra formaci\u00f3n universitaria, apenas nos asomaban al mundo interior del ser humano. Pero la realidad supera todo, y nos obliga a mantenernos atentos, a profundizar nuestra especializaci\u00f3n y a incrementar nuestros recursos.<\/p>\n<p>Y finalmente, los testimonios personales -siempre tan ilustrativos y gr\u00e1ficos a la hora de ayudarnos a fijar los conceptos que la teor\u00eda nos imparte- nos llevan de paseo entre las experiencias de la parentalidad adoptante y de la filiaci\u00f3n adoptiva. En uno de ellos una mujer adulta habla de las ramas de sus padeceres y la ra\u00edz de sus traumas. Y yo me voy a permitir tomarle prestada la met\u00e1fora del \u00e1rbol para cerrar este pr\u00f3logo.<\/p>\n<p>No existe un \u00e1rbol sin sus ra\u00edces. No hay tronco, no hay ramas, no hay hojas ni flores ni frutos. La infancia es la ra\u00edz de la vida humana. Y no siempre le asignamos la real importancia que tiene para el desarrollo del resto del \u00e1rbol en el que el ser humano se convertir\u00e1. Pero la tiene, vaya si la tiene. Las experiencias de quienes somos desde nuestro mismo origen se guardan para siempre, no se evaporan ni desaparecen porque hayamos logrado la tan a\u00f1orada madurez de los a\u00f1os adultos.<\/p>\n<p>Este libro es en cada una de sus p\u00e1ginas, una invitaci\u00f3n a recordarnos c\u00f3mo se construyen esas ra\u00edces, qu\u00e9 necesitan para crecer fuertes y cu\u00e1nto m\u00e1s necesitan si en sus or\u00edgenes hubo diversos factores que atentaron contra su posibilidad de desarrollarse en su m\u00e1xima plenitud. Si se necesita una aldea para criar un ni\u00f1o, debemos saber que esa aldea no es meramente juntar una cantidad de personas que est\u00e9n alrededor del ni\u00f1o, sino que cada una de ellas sepa cabalmente qu\u00e9 debe hacer, frente a qu\u00e9 y cu\u00e1ndo.<\/p>\n<p>Buenos Aires, 30 de septiembre de 2019.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-14078\" src=\"http:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/Psicologia-del-bebe-adoptado-1-331x450.jpg\" alt=\"\" width=\"203\" height=\"276\" srcset=\"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/Psicologia-del-bebe-adoptado-1-331x450.jpg 331w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/Psicologia-del-bebe-adoptado-1-110x150.jpg 110w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/Psicologia-del-bebe-adoptado-1.jpg 400w\" sizes=\"(max-width: 203px) 100vw, 203px\" \/><\/p>\n<h4><\/h4>\n<h4><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><strong>Sandra Ba\u00edta <\/strong>para el libro<strong> \u00ab<a href=\"http:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/abookcion-psicologia-del-bebe-adoptado-montse-lapastora\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Psicolog\u00eda del beb\u00e9 adoptado<\/a>\u00bb de<a href=\"http:\/\/www.mlapastora.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"> Montse Lapastora.<\/a><\/strong><\/h4>\n<p><strong>En el libro\u00a0 ha habido un tremendo fallo ya que en el ep\u00edgrafe del \u00abpr\u00f3logo de Sandra Baita\u00bb lo que aparece escrito es la introducci\u00f3n que hizo Montse y no el pr\u00f3logo de <a href=\"http:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/?s=sandra+baita\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sandra Baita<\/a>, que no est\u00e1 incluido por error. Aqu\u00ed pod\u00e9is leerlo. Es muy interesante, como el libro en su totalidad.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div><div class='divider' > <\/div><\/div>\n<div class=\"gmail_default\"><\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-7390 size-full\" src=\"http:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/sandra-baita-bio-corta-1.jpg\" alt=\"\" width=\"1269\" height=\"435\" srcset=\"https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/sandra-baita-bio-corta-1.jpg 1269w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/sandra-baita-bio-corta-1-150x51.jpg 150w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/sandra-baita-bio-corta-1-400x137.jpg 400w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/sandra-baita-bio-corta-1-768x263.jpg 768w, https:\/\/adopcionpuntodeencuentro.com\/web\/wp-content\/uploads\/sandra-baita-bio-corta-1-600x206.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 1269px) 100vw, 1269px\" \/><\/p>\n<p>________________________<\/p>\n<p><span style=\"color: #808080;\">1 Winnicott, D.W. (1971): Playing and reality. Tavistock Publications, London. Tomado de la edici\u00f3n <\/span><span style=\"color: #808080;\">en espa\u00f1ol: Winnicott, D.W. (1990): Realidad y juego. Editorial Gedisa, S.A., Barcelona (pg.77).<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\">Cursiva en el original.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\">2 Terr, L. (1981): \u201cForbidden games\u201d: Post-Traumatic Child\u00b4s Play. Journal of the American <\/span><span style=\"color: #808080;\">Academy of Child &amp; Adolescent Psychiatry, 20,4:741-760 (La traducci\u00f3n me pertenece; en cursiva<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\">en el original)<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\">3 Terr, L. ibid.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #808080;\">4 Winnicott, D.W. Ibid. Pg. 61 (en cursiva en el original<\/span><\/p>\n<div class='divider' > <\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pr\u00f3logo de Sandra Ba\u00edta para el libro \u00abPsicolog\u00eda del beb\u00e9 adoptado\u00bb de\u00a0Montse Lapastora, libro en el que ha habido un tremendo fallo ya que en el ep\u00edgrafe del pr\u00f3logo de Sandra Baita lo que aparece escrito es la introducci\u00f3n que hizo Montse y no el pr\u00f3logo de Sandra Baita, que no est\u00e1 incluido por error. Aqu\u00ed pod\u00e9is leerlo por cortes\u00eda de Montse Lapastora. 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