Los límites dejan huella en el cerebro de los niños.
La crianza es un elemento crucial en la construcción de la persona como individuo con importantes efectos en la formación del cerebro y una de las funciones parentales clave respecto de la crianza en la adquisición del control impulsivo es la puesta de límites.
Los trastornos que devienen de la dificultad para controlar los impulsos, se caracterizan por generar conflictos en la convivencia, que tiende a escalar, provocando situaciones de estrés, en particular en la familia.
