Hablar del maltrato que han sufrido los niños. Montse Lapastora
Cuando un niño pregunta: “¿por qué me pegaban con el cinturón? o ¿por qué me dejaban encerrada en el armario?”, los padres se sienten sobrecogidos, y muchas veces es su propia angustia la que no les deja responder. No se trata de dar una respuesta que justifique una acción tan execrable, nunca la hay. Se trata de poder consolarle sin hacerle sentir culpable de lo que le pasó y sin transmitirle más angustia de la que ya tiene.
