La verdadera colisión entre el hijo imaginado y el hijo real.
La colisión entre hijo imaginado e hijo real tampoco es un acontecimiento propio de los primeros momentos de la relación, es una potencialidad que se puede manifestar a lo largo de toda la historia de la convivencia. En ocasiones esta colisión entre el hijo imaginado y el hijo real se manifiesta de manera más conflictiva durante la adolescencia.
