ADOPCINE con José Ignacio Díaz Carvajal. Any day now

Aprovechando el mes del orgullo LGTB voy a proponer una película excelente, aunque dura: Any way Now, de 2012. (EEUU) Creo que habrá que seguir luchando contra la homofobia mucho tiempo, aunque en esta película se dé un caso máximo.La protagoniza, entre otros un Alan Cumming en estado de gracia, así como un actor, síndrome de Down, todo un descubrimiento: Isaac Leyva.

La película nos cuenta la situación de un niño con discapacidad que vive una situación de negligencia y descuido y encuentra en una familia homoparental las personas que pueden quererle y cuidarle. Pero en los Estados Unidos de 1970, es inviable, por la homofobia existente, que lleva a sacrificar a este niño en aras de una moralidad idiota y destructiva.
ADOPCINE

 

Es el cine desde la mirada adoptiva.  Sección dirigida por  J.Ignacio Díaz Carvajal, que  cada semana nos propone una película con temática adoptiva además nos brinda una psinopsis y toda la información sobre la película que nos sugiere.

 

Any day now (2012)

Director Travis Fine
Actores principales:
Alan Cumming
Garret Dillahunt
Isaac Leyva

Sinopsis: Un adolescente con síndrome de Down, es abandonado por su madre, que vive en una situación de marginalidad y autodescuido.
Una pareja gay decide acogerle, para darle la familia y el amor que nunca tuvo. Pero la homofobia de esa época (los EEUU de finales de 1970) impiden que la historia de amor siga, teniendo, esta pareja, que luchar ,legalmente, para continuar con la custodia de un niño, al que nadie quiere, excepto ellos. La sociedad «bien pensante» de la época y sus instituciones deciden «proteger» a ese niño de las malas influencias de unos «homosexuales», sin tenerles verdaderamente en cuenta, con un trágico final

Valoración cinéfila 7/10
Valoración adopción 10/10

Ganadora de más de 10 Premios de audiencia en festivales de varios paises, esta película desarrolla magistralmente una historia real ocurrida a finales de los años 70 en los Ángeles.
Cuenta con las actuaciones extraordinarias de un Alan Cumming, que trasmite un registro extensísimo de emociones y de sentimientos, relacionados con la paternidad y el amor. O de Garret Dillahunt, que hace de abogado con dificultades para salir del armario, pero que está dispuesto a implicarse en causas que trasformen el mundo. Y un actor genial ()saac Leyva) que es el adolescente con síndrome de Down, que trasmite de manera convincente y llena de gracia tanto su situación de abandono previa, como la de sentirse amado y en una verdadera familia, y su situación de tristeza y desolación cuando les impiden reunirse por los prejuicios homófobos de la época.
La música de la película es excelente. Y ayuda a crear un clima verdaderamente emocionante, sin caer en el melodrama. No es una película que deje indiferente. Y en momentos es muy dura.

Al colocar la película es otra época, en la que todavía no había derechos claros de matrimonio y adopción, para los gays, se muestra más combativa, si cabe, en la defensa de un tipo de familia que puede ser tan amorosa com cualquier otra, pero a la que se le niega el derecho de ser, por una cuestión ideológica. A pesar de las evidencias amorosas y de capacidades parentales de sus protagonistas.

Podemos ver cómo la vivencia de amor parental y el vínculo de apego no entienden de sexo o género, y de cómo dos hombres pueden entender de cuidado y de amor, por un hijo, que en este caso tiene necesidades especiales.
En la línea de películas como Difícil Elección, El Niño de Marte o Adopción.

Recomiendo vivamente esta película, como reflexión de la falsedad que supone muchas veces basar «el interés prioritario del menor» en ideologías racistas u homófobas, que llevan a situaciones de abandono y de sufrimiento horrorosas.
Es un ejemplo terrible el de los casos de padres solteros y niños en Rusia: que habiendo sido presentados mutuamente como familia, y a los que se les ha hecho vincularse como tales, durante las fases previas del proceso de adopción, luego se les niega el derecho de continuar la adopción, tras considerarse por el juez de adopción, que por ser padres solteros, pueden ser homosexuales encubiertos y por tanto no pueden adoptar.


Para saber más sobre José Ignacio Díaz Carvajal pincha en la imagen.

 

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