ADOPCINE Con José Ignacio Díaz Carvajal. Enemigo mío

Hoy tenemos una película de ciencia ficción del año 1985: Enemigo Mío (Enemy Mine) (1985) dirigida por Wolfgang Petersen.

A través de una aventura en el espacio, nos encontramos con una situación de adopción sobrevenida, entre un humano y un ser de otra galaxia, pero que de forma metafórica representa perfectamente una adopción interracial e internacional, , en la que juntamos mundos tan diferentes, que podríamos ser de distintas galaxias.

La película es cómica a veces, otras de aventura, pero incluye este lado humano, sensible, de la adopción que hace un hombre abandonado en un planeta, del hijo de su amigo alienígena. Y que a pesar de todas las vicisitudes por las que pasa, este hombre, no ceja en el empeño de proteger a su hijo y de llevarle a su planeta de origen, para cumplir los deseos del padre biológico, de incluirse en su linaje.

En este sentido nos da toda una lección sobre la importancia de no olvidar la necesidad que puedan tener nuestros hijos de conocer, contactar e integrarse de alguna manera en su linaje biologico y cultural de origen.

Música de Maurice Jarre a destacar.
J.Ignacio Díaz Carvajal,  Gran colaborador y socio de AAPE dirige esta sección y  cada semana aprendemos mucho a través de las historias  con temática adoptiva que él nos sugiere.
Adopcine es el cine desde la mirada adoptiva. Películas, documentales y vídeos que tratan la temática de adopción y de acogimiento.

Enemigo mío (Enemy Mine) (1985)

Director: Wolfgang Petersen
EEUU
1985
108 min
Ciencia ficción.

Sinopsis: Enemigos por instinto, amigos por necesidad, un humano y un alienígena con aspecto de reptil libran en un planeta hostil una dura batalla, parte de la salvaje guerra que enfrenta a la tierra con el planeta Dracon, habitado por seres monstruosos. Esta guerra alcanza una dimensión que puede poner en peligro la supervivencia de ambos planetas y puede conducir al exterminio total, pero sólo forzados a confiar el uno en el otro conseguirán sobrevivir. (FILMAFFINITY)

Valoración cinéfila 7/10
Valoración adopción 9/10

Curiosa película de ciencia ficción, protagonizada por Dennis Quaid, que trata sobre dos enemigos en un planeta alejado de la tierra, que se acaban haciendo amigos por necesidad. Y el terrícola, tiene que adoptar al hijo del otro (engendrado en su cuerpo, llegado el momento de la procreación, sin intervención de otro sexo).
Este hijo es querido y a pesar de las diferencias aparentemente irreconciliables entre sus pueblos, y de que pertenecen a mundos diferentes, ambos se vinculan para siempre en un lazo paterno filial perfecto.
El padre alienígena, le trasmite al otro el “linaje” con el que deberá acompañar a su hijo cuando vuelva a su planeta, para ser aceptado en su pueblo. Y este padre acepta el compromiso e intentará cumplirlo por encima de todas las vicisitudes que le ocurren.
Otros terrícolas malvados le quitan al hijo y salvado de este planeta olvidado por sus compañeros, vuelve a rescatar a su hijo de las garras de estos esclavistas de los dracos.
En la relación entre ellos se dan fenómenos típicos en la adopción interracial, que es que el niño quiere parecerse al padre, y le pregunta que si ahora tiene tres dedos en cada mano, en el futuro tendrá cinco como el padre. O que preferiría parecerse al padre, en vez de a esa raza a la que supuestamente pertenece.
Por otro lado los alienígenas le entroncaran en el “linaje” del hijo, para la posteridad, lo que le confirma como un verdadero padre, a pesar de todas la diferencias.
Toda una lección sobre la paternidad amorosa y responsable.
Una película que merece la pena ver y compartir con nuestros niños y específicamente en casos de adopción interracial.Toda una aventura, con una música estupenda de Maurice Jarre.

Para visitar el magnífico blog de José Ignacio PINCHA en la imagen

Related Posts