ADOPCINE con José Ignacio Díaz Carvajal. Madre sólo hay una.

Madre sólo hay una, de 2016, de la realizadora Anna Muylaert es una magnífica película brasileña sobre la complejidad de enderezar la situación vital de un niño robado, cuando se entera de adolescente de su situación.

Nadie es feliz con el resultado: la madre adoptiva, pues está en la cárcel por su robo, el hijo en su familia biológica, con los que no se adapta y echando de menos a su madre. La familia original haciendo el duelo por el niño ideal que no es el que se han encontrado. Y sufriendo, con el hijo real, con el que no se entienden. Y la hermana adoptiva, también separada del hermano y haciendo su adaptación a su nueva (vieja) familia. Recolocar a los miembros de la familia, es una asunto legal, con una lógica fácil: cada uno con su familia biológica. Pero infinitamente muy complicado en lo emocional.

Muy recomendable.

 

 

J.Ignacio Díaz Carvajal,  Gran colaborador y socio de AAPE dirige esta sección y  cada semana aprendemos mucho a través de las historias  con temática adoptiva que él nos sugiere.
Adopcine es el cine desde la mirada adoptiva. Películas, documentales y vídeos que tratan la temática de adopción y de acogimiento.

 

Madre sólo hay una (Mãe só há uma) (2016)

Directora: Anna Muylaert
Brasil
2016
88 min

Drama

Sinopsis:
Después de descubrir la verdad, que fueron robados por la mujer que él creía que era su madre cuando era niño, Pierre (cuyo verdadero nombre es Felipe) debe hacer frente a todas las consecuencias de las acciones de su madre y conocer a su familia biológica. (FILMAFFINITY)

Valoración cinéfila: 6/10
Valoración adopción 9/10

Una nueva película sobre el tema de bebés robados, basada en una noticia real, de la detención de una madre que había robado a sus dos hijos en unas maternidades.

Refleja bien cómo este hijo que vive una situación de normalidad con su madre y hermana, pasa a perder a su madre (adoptiva (por robo)) porque es detenida al ser descubierta, y más tarde pierde a su hermana (también robada) porque también es llevada por sus propios padres biológicos.
Y aunque gana a su familia biológica, a sus padres y un hermano, realmente se siente forzado a aceptar a unos extraños como familia, que en el fondo no le aceptan por sus manera de ser (un adolescente de 17, que tiene ciertas tendencias trasvestistas y dudas en su orientación sexual).
Provoca a estos padres con exigencias de todo tipo, que fuerzan sus creencias, su ambiente social burgués; y les hace responsables de haber sido “robado” de nuevo (en este caso a la madre que le crió durante 17 años). Estos padres que lo anhelaron durante todos esos años y que lo idelizaban, se encuentran con un muchacho crecido, con su educación, sus maneras diferentes, sus diferencias de clase…y que no siente por ellos un aprecio claro y casi ni agradecimiento. Más bien son la causa del sufrimiento del chico, descolocado y que se da cuenta que no es el niño que ellos esperaban, sino otra cosa.

Realmente esta película refleja la complejidad de una situación así, en la que, aunque los padres biológicos tengan derechos, las víctimas pueden ser los hijos robados, pues a la única madre que conocen es a la que se apropió de ellos.Tener que recomponer su identidad, que se ha desmoronado de repente, dónde nada es lo que parece, es tremendo. Y este chico lo expresa a su manera, con su rebeldía y provocando a sus nuevos padres.


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