Empatizar con la madre biológica. Por Ángeles Fernández

arbol de la vida dos madresLo ideal, es que el hijo que llevas en el vientre, esté junto a ti toda la vida.

A veces ocurre que madre e hijos tienen una imposibilidad de estar juntos. Y esa imposibilidad es imputable a los adultos, de eso no hay dudas, al entorno, a las creencias, a la sociedad, a la pobreza, las leyes, las enfermedades que le dificultan cuidar de su bebé… posiblemente madre e hijo, fueran victimas de alguna circunstancia.

LA ADOPCIÓN fue una solución para el niño. Tiene derecho a tener una familia. Una solución, quizás, la mejor.
En la adopción aparece otra figura para el niño, la madre adoptiva. Entonces, toca llamar a su primera, madre biológica. El llamarla de una forma u otra es solo para hacer referencia a cada una de ellas. Hay otras formas de llamarla, algunas más acertadas que otras: “madre de nacimiento” ” primera madre”…
Está claro, que lo determinante, no es solo la palabra utilizada, es el peso emocional que se ponga en ella, es decir, lo que transmite aun sin palabras es lo que el hijo capta.

No es aceptable, que se le quiera transmitir al hijo indiferencia con la persona que le dio la vida. Un hijo adoptivo, lo normal, es que piense en su realidad, su historia, sus raíces y su madre biológica. Y necesita hacerlo sabiendo que le comprenden, sin miedo y con serenidad.

El que, en la mente y en los sentimientos del hijo, esté su MADRE biológica eso no quiere decir que desdeñe a su MADRE adoptiva, porque esta es su MADRE de todos los días. Y eso tiene mucho peso emocional en ellos.

arbol de la vida dos madres y un hijo

El HIJO, valorará a su MADRE adoptiva, si ésta valora a su MADRE biológica.
Al HIJO se le respeta si se respeta su historia.
El HIJO será feliz si se le transmite sentimientos sanos y sin tabú.
El HIJO crecerá libre si se le da libertad para sentir.
EL HIJO no debe a su MADRE agradecimiento, la MADRE no lo quiere, ni la biológica, ni la adoptiva.
La adoptiva no adoptó por generosidad, por eso no quiere gratitud, decidió ser MADRE y entregarse a su hijo.

Si el HIJO muestra agradecimiento a su MADRE , sería como verla ajena a él y a su historia. A alguien que vive tu historia, que consideras tuyo y parte de ti, no la ves ajena, no tienes que darle las gracias.
El amor, y más entre MADRE e HIJO, es un fluir en dos direcciones, es un aporte mutuo.

Para leer el documento completo:  Empatizar con la madre biológica

gracias

Angeles Fernandez. Orgullosa y feliz madre adoptante en China desde  2004
Creadora y administradora de HIJOS POR ADOPCIÓN, un grupo cerrado con una alta actividad en facebook.
Participa activamente en otros grupos sobre adopción y su colaboración y aportaciones son muy valiosas.

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