EVALUACIÓN DE SINTOMATOLOGÍA DISOCIATIVA Y POSTRAUMÁTICA EN NIÑOS Y ADOLESCENTES VÍCTIMAS DE VIOLENCIA

Seminario realizado en Oviedo- 29 de junio de 2017 organizado por ASACI
Sandra Baita

En estas jornadas Sandra Baita, reconocida psicóloga en trauma y disociación infantil, ha explicado la disociación infantil, en una clara exposición con contenidos muy claros, desde diferentes puntos de vista:

1.- Detección de síntomas
2.- Evaluación e intervención.
3.-Disociación infantil

Desde la teoría de la disociación se pueden entender muchos de los comportamientos que presentan los niños adoptados. No por ser adoptados sino por haber sido abandonados o maltratados.
Cuando ha existido trauma tanto por omisión como por cualquier tipo de maltrato, el sistema fisiológico de la defensa se activa para poder sobrevivir. El bebé que no recibe satisfacción para sus necesidades básicas, no puede huir ante estas situaciones de peligro, como de la sensación de dolor o miedo. Su manera de defenderse será llorar o gritar para que atiendan, pero si no lo consigue este sistema de alarma se quedará hiperactivado o hipoactivado, y esto lo veremos cuando son mayores en algunas conductas disfuncionales.
Cuando estas situaciones son reiteradas y causadas por cuidadores, el trauma provoca que se active un sistema de alerta de manera generalizada y automática que lleva a que los niños ante estímulos neutrales:

1.- Puedan interpretarlos como peligrosos y responder con respuestas muy desreguladas,
2. Y que muchos de los recuerdos queden almacenados en una parte de su mente a la que no tiene acceso de manera consciente.

Creemos que es muy importante que los padres conozcan qué ocurre en el mundo interior de sus hijos, pudiendo empatizar con ellos y aprendiendo estrategias más adaptativas a la regulación emocional de los niños.
Uno de los principales síntomas que nos indican que puede haber disociación son los robos y las mentiras, los cambios repentinos de humor, la evitación del afecto y de los recuerdos traumáticos, etc.
Cuando los padres saben que estos síntomas están relacionados con su sufrimiento en la vida preadoptiva, entienden mucho mejor a sus hijos, desculpabilizándolos. No se portan mal porque quieren sino porque no pueden.
La psicoeducación es muy importante tanto para el niño como para los padres de lo que ocurre para que se favorezca la aceptación e integración de lo que ocurre en su interior.

Fue un placer escuchar a Sandra en su apasionada explicación, en ella transmite su amor por los niños y por su profesión. Muchas gracias Sandra.

Muchas gracias  a Montse Lapastora una magnífica profesional cuya pasión por su trabajo la lleva a asistir a congresos,  jornadas y  seminarios  y por su generosidad  al compartir y elaborar para adopcionpuntodeencuentro.com este interesante resumen.