Apego y adolescencia, claves, recursos y reflexiones. Pepa Horno.

» La adolescencia no es una fase que haya que temer, ni que haya que evitar o acortar. Es una inversión para una vida plena. Puede ser uno de los momentos de más lucidez en nuestra vida. Es un aprendizaje, y como tal, un reto. Pero un reto que hay que saber atravesar.»

Apego y adolescencia: Narrándose en el espejo de los otros

Pepa horno dolorAsí se llama el artículo de Pepa Horno publicado en el tercer número de la revista  Adolescere que edita  la La Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia.

En este artículo (para descárgartelo  en Pdf.  PINCHA AQUÍ ) Pepa Horno nos invita a asomarnos de manera abierta y reflexiva a ese momento que todos los padres tememos y estigmatizamos. Nos explica, nos da razones y argumentos para poder entender una etapa tan importante. Nos recuerda que es un tiempo de transición importantísimo en el que debemos estar ahí, al lado, presentes siempre y no enfrente de nuestros hijos, aunque nos sintamos cuestionados y hasta rechazados, en una forma más de forjar su propia identidad, todos tenemos recursos al alcance para el acompañamiento emocional al adolescente :  la palabra, , la ternura, la risa, admitir y aceptar la fragilidad  como un rasgo más de que somos humanos y debemos adiestrarles en afrontar los avatares de la vida con una actitud  de aprendizaje de los errores, de responsabilidad sobre sus elecciones y sus decisiones.

Pepa Horno enfatiza sobre una etapa tan crucial y su sentido: la adolescencia  es el viaje necesario para que cada persona defina su propia identidad. Esa buscada identidad  es » la narración que nos hacemos sobre nosotros mismos” que es cómo nos vemos después de habernos estado reflejando en otros, buscando el reflejo en el que encaje nuestra idea de nosotros y como padres, educadores o adultos acompañantes, tenemos que  servirles de referente válido y ayudarles a que puedan construir una narración sólida y positiva como la mejor arma de futuro para enfrentarse al mundo.

«Si se es capaz de entender e interpretar las circunstancias por las que uno ha pasado, hará de su vida un relato coherente, único e irrepetible que le dará confianza y seguridad.»

El artículo  analiza cómo las experiencias de apego en la crianza condicionan el modo de establecer relaciones afectivas de los y las adolescentes, cómo construimos narrativamente nuestros modelos afectivos de referencia y las consecuencias que estos modelos afectivos tienen en su desarrollo. Recoge también algunas claves necesarias para el acompañamiento emocional de un adulto a un adolescente.

Al final Pepa Horno, propone un test muy interesante, test que  hemos plasmado aquí cómo invitación a la lectura completa del artículo

1. Respecto a la adolescencia, señale la falsa:

a. Es un periodo clave en el desarrollo del individuo.
b. Supone una individuación de la persona en todos los sentidos: desde su separación de sus figuras parentales, hasta una criba en todas las conexiones neuronales activadas en la infancia.
c. Es la entrada al ser “individuo”.
d. Se asienta y se desarrolla a través del fortalecimiento de las redes relacionales.
e. Todas son ciertas.

2. Al final de la adolescencia queda asentado todo lo siguiente menos:

a. Unas habilidades y destrezas básicas para su desarrollo académico y laboral.
b. Un criterio moral autónomo.
c. El criterio moral autónomo se logra en la adolescencia inicial.
d. Una forma de pensar y procesar individual.
e. Capacidad de modular cognitivamente las emociones y la impulsividad.

3. Sobre el apego, señale la falsa:

a. El apego es una necesidad de supervivencia del bebé.
b. Una necesidad universal y primaria.
c. Los vínculos que establecemos más adelante son relaciones complejas que tienen que ver exclusivamente con esas experiencias de apego primarias.
d. Los vínculos que establecemos más adelante son relaciones complejas que tienen que ver con esas experiencias de apego primarias, pero no se limitan a ellas.
e. Las figuras que asumen la crianza, les proporcionan modelos cognitivos de referencia sobre sí mismos y sobre los demás.

4. Respecto a la construcción de los modelos vinculares:

a. Es narrativa. Se construyen sobre el relato que la persona se cuenta a sí misma de su propia historia, de sus experiencias de apego y vínculos posteriores.
b. No es sobre los hechos en sí mismos.
c. Una persona puede haber tenido experiencias en su infancia dolorosas o dañinas y construir un modelo afectivo seguro y al contrario.

 Para conocer a Pepa Horno os invito a que visitéis sus dos perfiles:

El profesional (pincha aquí): Impresionante, lleno de logros profesionales, siempre comprometida con la infancia,  ejerce su vocación en la Consultoría  Espirales 

El personal(pincha aquí) : Optimista, valiente,y generosa, son algunas palabras que la definen. Cuando le pedí permiso para escribir este post y divulgar su artículo,  me contesto con un sencillo «¡Claro que sí, adelante!» y me envió un abrazo grande, que yo os remito.

Gracias Pepa. Otro para ti muy grande.

 

Foto portada: by charmaineswart vía morguefile

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