Escuela de calidad, por favor. Por María Martín Titos

escuela de calidad00Después de cinco años sufriendo al lado de mis dos hijos la incompetencia del sistema educativo que nos rodea, decidí cambiarlos de colegio. Recorrí varios centros, públicos y privados, y podría escribir un libro con todo lo que me encontré en esos días de búsqueda desesperada.

Ahora puedo decir que dicha búsqueda dio sus frutos. Tengo la suerte de tener a mis hijos en un  buen colegio, un centro comprometido y de calidad. Ahora los maestros de mis niños se desviven por cada uno de sus alumnos, tratan la diversidad y educan en valores de una forma muy diferente a como lo hacían donde estaban el curso anterior. No todos los niños tienen la oportunidad que han tenido los míos, y sobre esta injusticia tratan las siguientes líneas.

Hace unas semanas una compañera, que conoce bien mi historia, me preguntó que cuáles eran mis miedos con respecto de la educación de mis hijos. Pude asegurarle que ya no tenía tanto miedo, pero que ese miedo se había convertido en rabia. Rabia cuando pienso que no todos los niños pueden tener las mismas oportunidades que han tenido los míos. Le dije que me entristecía pensar que otros niños se tienen que conformar con ese maestro que no lo comprende, que no sabe sacar lo mejor de él, o que en ocasiones incluso lo hunde, y que el colegio pone sus normas de funcionamiento, es decir, su burocracia, por encima de las necesidades de esos niños.

Me da rabia comprobar que cuando critico este modelo educativo hay quien lo interpreta como que no estoy a favor de la enseñanza pública. Y nada más lejos de la realidad. Ahora más que nunca la crítica es necesaria. Es imprescindible que nosotros, los usuarios de ese sistema educativo, señalemos lo que no funciona. Cerrar los ojos y decir que la escuela pública es buena en sí, es el principal motivo para que funcione cada vez peor.

escuela de calidadleyenda2Hay que asegurarse que la docencia es comprometida y por vocación. Y valorarla mucho más de lo que se la valora. Desde mi punto de vista el cambio brutal que hay que dar al sistema educativo no requiere inventar nada, ni hacer experimentos. Tenemos grandes ejemplos en el mundo y países que tienen un sistema educativo que da muy buenos resultados. No estoy hablando del típico debate estéril, como por ejemplo que si hay que derogar la asignatura de religión, ni de otros temas, con gran carga ideológica, que desvían la atención de lo que realmente importa.  Se trata de darles a los maestros una buena preparación, así como un sueldo acorde a la gran labor que hacen, y lo más importante, vigilar que el nivel de los educadores sea el correcto…. Es injusto que un profesor que no tiene vocación para serlo, o como puede ocurrir en algunos casos, que directamente no soporta a los niños, pueda permanecer en su puesto de trabajo, sin un mínimo requisito de reciclaje, aprendizaje continuo ni recolocación en otro puesto que le vaya mejor, más acorde a las habilidades de ese profesional. Nos encontramos con la excusa de que son funcionarios y que no se les puede ni mover de sitio. No me imagino a un cirujano, en cualquier hospital público, que le de miedo la sangre, o que le tiemble la mano al utilizar el bisturí, y que se mantenga en su puesto porque el sueldo y la seguridad que le proporciona esta por encima del paciente al que tiene que operar. Esto es muy serio, porque se trata de nuestros niños, de nuestro futuro. A mi se me ha llegado a partir el corazón cuando tenía que dejar a mis hijos en la fila del cole, con una profesora con cara agria, que muy a menudo los trataba mal, sin ni siquiera disimular frente a los padres.

escuela de calidad3leyendaestrellaTodo esto supone otra injusticia con todos esos profesores cualificados, con vocación, con ganas de hacer bien las cosas y con ACTITUD, por encima de su aptitud, que estén buscándose la vida con otro trabajo porque no hay plazas libres donde enseñar. ¡¡Reformas ya!!

Todo sistema educativo debería sacar lo mejor de cada niño, para que en el futuro no se pierda ningún potencial.

Con esto quiero decir que yo soy una defensora de la escuela pública, pero una escuela pública de excelencia, al alcance de todos los niños. Porque la escuela pública no es GRATIS. La pagamos entre todos y supone un gran esfuerzo fiscal que debemos aprovechar. No puede haber una reforma educativa cada cuatro años, o mejor dicho, un parche sobre otro parche.

Debemos construir entre todos un sistema educativo donde el colegio, los padres y los maestros formen un buen equipo con el fin de sacar lo mejor de cada niño. Y, por supuesto, respetando lo que son, niños. Nuestro futuro.

 

gracias

 

|María Martín Titos

|Escritora y guionista.

 

Sobre la autora:

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|María Martín Titos. Escritora y guionista. Presidenta y Fundadora de AAPE. Máster en Mediación y Orientación Familiar. Coordinadora adopción en Aldeas Infantiles SOS de España.Coordinadora y coautora del libro coral Mariposas en el corazón. La adopción desde dentro.  Coautora del cuento infantil solidario “¿De qué color es mi mariposa?”

 

 

 

 

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One Comment

  1. avatar
    isabel
    9 marzo, 2016 at 3:15 pm Responder

    Estoy totalmente de acuerdo. Como ejemplo decir q nuestro hijo ha tenido ya tres orientadores en dos cursos. La última de baja casi todo el curso. Y sin hablar aún con los terapeutas del niño.

    El cole no dispone de medios. Estamos intentando cambiarle de centro desde septiembre pero topamos con la burocracia y el número limitado de alumnos por aula. Por no hablar de las etiquetas. Que si no es alumno Tea aunq necesite esas aulas no irá. Muy desesperante y absolutamente mejorable.