Querido docente:

“En este libro, con mi voz en tu cabeza, voy a dar voz a todos esas madres y padres de niños con problemas de aprendizaje, que se esfuerzan cada día en ayudar a sus hijos e hijas, y que te necesitan a ti para que les ayudes a sacarlos adelante.

Te voy a hablar de ese alumno o alumna que, pese a haber sufrido abandono, su inteligencia parece no estar aparentemente afectada. De ese alumno o alumna al que algunos docentes no entienden, y que ajenos a sus dificultades, acaban elaborando hacia él o ella sentimientos negativos. Y a veces resulta que pasan de ser, en un  principio comprensivos con ese niño o niña que ha sufrido y lo ha pasado mal, a etiquetarlo como problemático/a. Es entonces cuando la escuela acaba siendo un lugar hostil para todos.

Cuando esto sucede, y no es en pocas ocasiones, la escuela pasa a ser un lugar donde la vida es una dura lucha diaria para todas las partes. Para el niño o la niña, para el docente y también para nosotros, los padres.

Por todo esto es muy importante que los docentes estéis familiarizados con el tema de la adopción. Lo que te cuento, de ningún modo lo hago para despertar en ti un sentimiento de pena o compasión, -tal vez si acaso empatía-, sino para que puedas cambiar tus paradigmas sobre la adopción, sobre los niños y niñas adoptados, y sobre  mi hijo. Quisiera ser capaz de modificar las creencias generalmente establecidas, y lograr que tanto mi hijo, como otros niños y niñas que han tenido un principio de vida difícil, no sean juzgados a la ligera, porque un comienzo difícil no determina la vida.

Estar bien informado te ayudará a atender, comprender e interpretar de manera adecuada los comportamientos y conductas de estos alumnos y alumnas, desechando a la vez los prejuicios que a veces se tienen, como el que todos los problemas escolares se deben a la condición de adoptado. Porque adoptado no es sinónimo de problemático, pero es posible que haya niños o niñas cuyo trato diario no resulte fácil. Por eso, los docentes tenéis que estar preparados para atender a los que puedan tener una disparidad con respecto a los demás. Son niños y niñas con unas necesidades, más que especiales, específicas. Porque no hayan ido nunca a clase, porque vengan de diferentes culturas, porque no hablen el idioma, o porque su historia previa haya sido particularmente dura. Su historia, su pasado… Ya ves lo importante que puede ser. Porque tú en el aula eres quien puedes facilitar la integración de ese niño, y para eso  has de entender en profundidad esas diferencias y lo que significan.

Comprender bien a un niño, educarlo, instruirlo e integrarlo es una tarea sumamente difícil, que requiere tener una gran disposición y hasta vocación. Pero figúrate si eres significativo en la vida de ese niño que puedes tener para él una importante función reparadora. Porque ese niño puede establecer vínculos contigo como figura de apego. Porque en el colegio representas su referente adulto, el que le enseña a regularse, el que le da seguridad. Y sin duda esa relación de confianza que el niño establecerá contigo será decisiva para asimilar los aprendizajes que le propongas. Pero todo va a depender de ti y de tu capacidad para asumir lo que el niño proyecte en ti, no del método que emplees para enseñarle ni de la materia que enseñes.”

Introducción del libro “Compartiendo lo aprendido. Desechando los prejuicios sobre adopción y acogimiento”.

El Próximo día 17, en Valladolid, organizado por la Asociación Regional de Familias Adoptantes (ARFACYL). María Martín Titos y Mercedes Moya Herrero  estarán dando voz a todas esas madres y padres con niños y niñas con dificultades escolares, en una charla basada en su último libro “Compartiendo lo aprendido. Desechando los prejuicios sobre adopción y acogimiento”.

 

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